jueves 11 de junio de 2009

Crónica de Un Sueño Anunciado

Era de tarde cuando oí el agudo chillido del teléfono móvil. Con la inequívoca fidelidad de una máquina, el ringtone de mi celular sonó, llevando su canto de grillo hasta mis oídos. Como era de esperarse, el titilante brillo color rubí bailaba al compás del sonido, que por un instante, parecía no tener ganas de apagarse. Con los ojos casi cerrados, tomé el aparato entre mis cansadas manos e intenté apaciguar mi emoción al ver la pantalla alumbrarse.

Era una experiencia agridulce. Por un lado, mi descanso vespertino había sido roto, creando una nube negra de veneno en mis adentros, que con amargo paso se apoderaba de mis gestos y voz. Del otro lado de la moneda, se encontraban las ansias de conocer la identidad de la persona, aquella que había acabado con el silencio en mi habitación. Poco a poco, mi curiosidad dominó mis malos humores y puse mi cara lo más cercano a la pantalla del BlackBerry.

Como niño inconforme en la víspera de la navidad, arrugué el ceño y coloqué el celular en el suelo. Mientras acostaba mi cabeza en la almohada e intentaba conciliar el sueño nuevamente, pensaba en lo inútil que podían ser las compañías de teléfonos y sus promociones del día de las madres.

5 comentarios:

adriana dijo...

Esta es la crónica de tí mismo? Yo la veo muy bien.

José Andrés dijo...

si, de mis siestas vespertinas :o

Tostón dijo...

jajajajajaja!
que arrechera esos pop up.
Esta buenísima men!

Carlos Arandia (Dude) dijo...

Aajajajaj cuando uno ve en la pantalla "Nuevo mensaje DIGITEL TIM" PPPPUUTTTA MADREEE.

Elena Cardona dijo...

Es buena crónica... a eso me refería con que la crónica debe tener dos niveles de lectura